Aprendizaje y desarrollo de competencias.
Problematización.
Xavier Vargas nos sitúa en una problemática a partir del enfoque de competencias, basado en dos vertientes fundamentales: Las situaciones de aprendizaje y el aprendizaje significativo de los cuales los actores educativos nos vemos exigidos inmersos en el proceso de diseño e instrumentación curricular.
El autor puntualiza términos de competencia, aprendizaje, aprendizaje significativo y aprendizaje situado.
Ante la primer problemática planteada por Barnett, reconoce que la competencia académica esta siendo desplazada por la competencia operativa, lo cual implica que el interés general de toda sociedad se inclina hacia formas de conocimiento que tienen valor de uso y el mercado del trabajo.
Considero por un lado, que el sistema educativo (reto de la RIEMS) debe delinear el perfil de egresado y se requiere que toda sociedad en especial los profesionistas sean capaces de surgir todas sus facultades, guiados siempre por principios rectores éticos y sociales del comportamiento a fin de hacerlo más fructífero. Por otro lado, las organizaciones actuales no pueden dejar de lado los contenidos teóricos y conceptuales respecto del conocimiento ocupacional y profesional. El mundo académico y el del trabajo deben ir acompañados para enfrentar los desafíos del mundo cambiante. Esto implica modificaciones sustanciales a la manera actual de trabajar, así como de enseñar y aprender. Se requieren métodos participativos entre directivos, empleados, académicos y estudiantes, aprender por igual los contenidos, habilidades y valores (conceptuales, actitudinales, autoestima, valoración, motivación) ligados con la realidad. Tampoco es congruente responder solo a las necesidades empresariales y al individualismo profesional pues el futuro profesionista se convierte en una simple materia prima humana.
Eduardo Arias sugiere dejar de lado "dejar de lado la competitividad con su subrayado laboral e individualista para desarrollar competencias que enfatizan el aprendizaje personal y en colaboración". Considero que si se parte de las transformaciones y nuestra realidad operativa y comprensión de la realidad ¿cuáles competencias se requerirán, como mínimo de los futuros profesionistas y directivos de las organizaciones? El énfasis no debe colocarse en la transmisión de conocimientos sino en esa formación integral, una competencia extendida comprendiendo la adquisición de habilidades y valores incidentales la competencia debe estar dada en principio por el comportamiento, por la habilidad para establecer diagnósticos objetivos y oportunos y no superfluos o contaminados. Ninguna empresa u organización logrará sus metas si no es a través de desarrollar todas las facultades y potencialidades humanas a fin de hacerla más competitiva, pero esta denominación no puede ser alcanzada por aquella empresa que no invierta fuertemente en preparar y retener su talento humano. Arias señala que en cualquier empresa u organización se hace vital el factor humano, por lo que es necesario fomentar el espíritu comunitario en el ámbito del trabajo sobretodo ante las actitudes anti-reflexivas y anti-conceptuales que a través de la competencia se fomenta en el entorno educativo.
El análisis de los constructos pedagógicos y modelos educativos propuestos para el desarrollo de competencias y aplicarlo en el entorno laboral, devienen herramientas indispensables y para su real comprensión y manejo. Se necesitan de otros elementos más que la metodología mecanicista. Es decir, aquellos elementos donde se desarrolle el talento humano, la creatividad, la imaginación, la actitud, la socialización. El desarrollo de competencias deberá estar basada en la cohesión, adhesión, centralizar la capacidad sobre el análisis, observación, aprendizaje significativo y valores de por vida. Así, para que se concrete un aprendizaje significativo, los estudiantes deben estar muy interesados en el tema, plan, proyecto, actividad que se este trabajando y /o realizando.
La mediación del aprendizaje propicia la reflexión en la resolución de un problema y se mide la capacidad del aprendizaje bajo ciertos parámetros. El maestro se convierte sólo en el mediador entre los conocimientos y los alumnos, sino que los alumnos participan en lo que aprenden, pero para lograr la participación del alumno se deben crear estrategias que permitan que el alumno se halle dispuesto y motivado para aprender. Gracias a la motivación que pueda alcanzar el maestro el alumno almacenará el conocimiento y lo hallará significativo o sea importante y relevante en su vida diaria. Así, los conocimientos previos constituyen ese conocimiento "natural", pre-científico que poseen los sujetos a través de su experiencia diaria.
La noción de competencia, referida inicialmente ha enriquecido su significado en el campo educativo en donde es entendida como un saber hacer en situaciones concretas que requieren la aplicación creativa, flexible y responsable de conocimientos, habilidades y actitudes. Aprender a conocer, Aprender a hacer, Aprender a convivir de manera integral se convierte en tres pilares de la educación para hacer frente a los retos del siglo XXI y llevar a los estudiantes a descubrir, despertar e incrementar sus posibilidades creativas, permitiéndole que aprenda a ser.
Los maestros hemos de diseñar situaciones problemáticas que induzca a la organización de los esquemas de entendimiento de los estudiantes a entrar en lo que Ana María Prieto llama conflicto cognitivo con base en la teoría Piagetana, obligando a estos esquemas a movilizarse en pos de su reorganización, misma que sirva al propósito de comprender y resolver la nueva situación. Los tiempos actuales exigen que la labor del profesor se caracterice por niveles de competencia y desempeño en correspondencia con las múltiples situaciones propias de la gestión docente, por ello, se coincide con el criterio de Perrenoud, el cual considera que las competencias básicas se enriquecen con la formación y desarrollo de otras.
Las competencias requieren un sentido socio-ético como al teórico-critico: el primero como antídoto a la competitividad individualista y el segundo, a movilizar conocimientos como antídoto a una simple reproducción de operaciones. Así, el desarrollo de determinadas competencias, desprovistas de un sentido teórico-crítico y orientado a resolver sólo unos problemas específicos, tenderá a hacer de cada profesión un simple oficio.
¿El aprendizaje es algo tan trivial que se puede observar y medir con base en unas simples preguntas a propósito de unos contenidos cualesquiera?
Considerar el aprendizaje como algo tan trivial que se pueda evaluar con simples preguntas, concluiríamos que el alumno posee conocimientos conceptuales; el docente estaría midiendo los conocimientos adquiridos en base a los contenidos previamente difundidos, sin tomar en cuenta en qué grado inciden en la transformación del individuo, ya no se trata de que el alumno obtenga una calificación para aprobar la materia, sino de demostrar que es competente.
Debemos diseñar procesos de E-A que complejos al estudiante cuyas situaciones lo obliguen a lograr un objetivo, resolver problemas y tomar decisiones; formar estudiantes aptos enfrentar los retos y desafíos del entorno en el que se desenvuelven.El docente deberá diseñar formas de evaluar además de los conocimientos, las destrezas, habilidades y actitudes, para poder determinar si el alumno está capacitado para enfrentarse con éxito a los retos durante toda su vida.
Oralia García Arguijo.

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